«Hay una semilla muy rica e importante del Rocío en Cataluña»

Entrevista con Santiago Padilla, presidente de la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte

RAÍCES ANDALUZAS. ¿Quién es Santiago Padilla?
SANTIAGO PADILLA.
Santiago Padilla, a parte de ser en estos momentos el presidente de la Hermandad Matriz, es una persona que el Rocío ha marcado su vida. No solo porque en mi familia haya habido antecedentes de tener responsabilidades dentro de la Hermandad Matriz, sino porque esto es algo consustancial a muchos almonteños, la Virgen y su devoción marca nuestras vidas. Aquí he encontrado un espacio para vivir mi fe por una parte, y por otra para servir. La hermandad no es más que un instrumento para aumentar la devoción a la Virgen y para servir a todas aquellas instituciones, particularmente las hermandades del Rocío, que fomentan a su vez la extensión y la propagación de la devoción a la vez.
Y eso nos ha abierto realidades que hasta ahora no estaban muy conectadas con el Rocío, como puede ser toda esa realidad que existe en Cataluña de devoción a la Virgen del Rocío, de entidades vinculadas a la FECAC.
Nos ha abierto también la posibilidad de una experiencia nueva en el Rocío que celebramos este pasado fin de semana, que es el Camino del Rocío sin barreras, un proyecto que pretende integrar en la experiencia rociera a personas que tienen discapacidades. El Rocío es un medio un tanto hostil para este tipo de personas, que han tenido muchas dificultades para poder participar. Por eso este proyecto que quiere visibilizarlas y dar pasos para que este tipo de personas también puedan disfrutar del Rocío.
Y, si me apuras, estamos también mirando hacia América. En los próximos días se va a producir un encuentro en la ciudad de Buenos Aires de todas las entidades que promueven la devoción a la Virgen del Rocío en toda América. Será el momento de conocer sus inquietudes y de establecer un puente, que hasta ahora era irregular, más firme y sostenido en el tiempo.
R.A. Su labor va mucho más allá de la Romería en sí.
S.P.
Por supuesto. El caudal de simpatía y de devoción que genera la Virgen del Rocío es una oportunidad para evangelizar. Y desde ese punto de visto estoy intentando abrir todas las puertas posibles, y conectar a todos los agentes que están desarrollando esta labor, cada uno en su ámbito geográfico.
R.A. ¿Qué valores cree que transmite a la sociedad en general la devoción a la Virgen del Rocío?
S.P.
Así a primera vista, el más patente podría ser la fraternidad entre las personas, da igual la adscripción política, la ideología, todas estas cosas que en estos tiempos nos separan. El Rocío lo une. El Rocío une fronteras. Ya no es solo Andalucía. El Rocío es capaz de enraizar en lugares tan distantes como Cataluña, aunque es verdad que ahí la migración andaluza tiene mucho que ver con esto. Pero también en Castilla León, que es una tierra muy distante en su manera de ser con respecto a Andalucía, por ejemplo. Y en muchos otros lugares.
Por otra parte está el valor que aquí podemos vivir la fe en Jesucristo, que es ni más ni menos que lo que la Virgen nos está señalando. La Virgen está concentrada en su Niño que tiene en las manos, que nos lo está ofreciendo. Este don de la fe es el que marca nuestras vidas,
R.A. ¿Desde la Hermandad Matriz hay temor a que la Romería del Rocío se desborde en demasíada en cuanto al número de visitantes? Porque no solamente están los hermanos y los rocieros, también están los turistas.
S.P.
El Rocío está enclavado en un espacio muy simbólico y significativa como es Doñana, uno de los espacios naturales más importantes de Europa y del mundo. Es importante, entre otras muchas cosas, porque es el lugar en el que paran en su tránsito desde el norte de Europa a África las aves migratorias. Esto también marca, en muchos sentidos, el Rocío. El rociero es especialmente cuidadoso con los caminos del Rocío que son un privilegio.
Es verdad que todo este crecimiento tiene límite, como todo en la vida. Y probablemente los límites están cada vez más acusados en la celebración de la Romería. Pero fuera de la Romería tenemos muchos días del año. Ahí es donde tenemos posibilidades de crecer, y ahí es donde estamos focalizando nuestros esfuerzos para crecer.
En cuanto a la Romería, siempre intentamos que ese puzzle, ese milagro que es que 127 hermandades del Rocío, más las agregadas, más las hermandades de culto se den cita durante esos diez días metiendo los caminos de ida y de vuelta en un espacio limitado, pues lo intentamos gestionar lo mejor posible con la ayuda de las administraciones, del Ayuntamiento de Almonte, de la Junta de Andalucía, de la Diputación, del Gobierno de España, de todas las administraciones que colaboran con el Plan Romero, un plan de prevención y seguridad que hacemos todos los años.
Este año además Almonte vive un momento especial, porque cada siete años la Virgen se traslada al pueblo de Almonte, un rito que ha permanecido a través de los siglos. Es verdad que antes se hacía cuando había una circunstancia de calamidad pública, una sequía, una epidemia, una guerra. Desde el último cuarto de siglo XX se estableció una secuencia de siete años. Este año, si Dios quiere, en agosto, la noche del 19 al 20 de agosto, la Virgen será trasladada al pueblo de Almonte donde permanecerá durante nueve meses . Esto hará que el Rocío viva un Año Jubilar particular, que nos concede la Santa Sede, y que todas las personas que peregrinen durante esos nueve meses a Almonte, cumpliendo las normas establecidas por la Iglesia, ganarán el Jubileo.
R.A. ¿Cómo se vive este acontecimiento en Almonte?
S.P.
Es un momento muy especial. Es verdad que la tenemos muy cerca, a 15 kilómetros, pero cuando está en Almonte la van a visitar los niños antes de ir al colegio, las personas mayores que ya tienen dificultad para desplazarse al Rocío, e incluso los que están en el lecho postrados de dolor la sienten cerca. Es una experiencia que marca en cada etapa de nuestra vida. Era un rito local que ponía de manifiesto la confianza que el pueblo de Almonte tenía en la imagen de la Virgen del Rocío en esas circunstancias difíciles, pero que el pueblo de Almonte, con generosidad, lo ha abierto, y ya no somos solo los almonteños los que participamos de esta experiencia, sino que son muchísimas las personas que en algún momento de la estancia de la Virgen en Almonte se desplazan para verla en ese espacio singular, distinto al que está habitualmente. Que, además, se decora de un modo especial, tanto cuando la Virgen viene como cuando se va, con esos arcos de papel rizado, con plantas aromáticas que nos recuerdan los traslados de otros tiempos.


R.A. ¿Cómo es la relación entre la Hermandad Matriz y la FECAC?
S.P.
Es una relación cordial y buena, como tienes que ser. Tanto por parte de la FECAC como por parte nuestra hemos hecho un esfuerzo de acercamiento estos años, que creo ha sido beneficioso para ambas partes. Creo que tenemos que seguir trabajando porque hay campo para que podamos seguir uniendo nuestros esfuerzos y nuestras voluntades en beneficio de nuestro objetivo. En el caso de la FECAC no son exactamente los mismos que los nuestros, pero son perfectamente compatibles.
R.A. ¿Cómo ve de salud a las hermandades rocieras catalanas? Tanto las que celebran la Romería en Almonte como las que lo hacen en Cataluña.
S.P.
Creo que hay una semilla del Rocío muy rica e importante. He dicho siempre que Cataluña es la segunda o tercera región más importante para el Rocío en España. Aunque eso no se haya visualizado ea lo largo del tiempo en el esquema que teníamos. En el nuevo esquema que implementamos hace un par de años, con esta nueva ordenación de las hermandades del Rocío, creo que hay un proceso de convergencia que debemos de seguir avanzando e integrar en todo lo posible toda esa realidad porque nos ayuda a tener una visión más real de lo que significa el Rocío para Andalucía y para España.
R.A. ¿Se puede decir que antes se veía la Romería del Rocío en Cataluña como algo más distante?
S.P.
Creo que tenemos que entender que la distancia y los costes que significan venir a la Romería del Rocío para todos esos andaluces que tuvieron que dejar su tierra han encontrado en esta experiencia un motivo de consuelo. Eso es lo más importante, y es lo que tenemos que valorar, siempre y cuando se haga con respeto y con la dignidad que hay que hacer estas cosas. Porque no olvidemos que organizar una romería tiene un sentido cristiano. El camino que se hace tiene el sentido de llegar a una meta, de vivir con intensidad esa fe y esa devoción. Siempre que eso se respete y se entienda así, bendito sea.
R.A. Recientemente impartió la conferencia institucional por el Día de Andalucía organizada por la FECAC en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona. ¿Cómo vivió dicha experiencia?
S.P.
Con responsabilidad, porque estamos hablando de un enclave significativo de la ciudad, un acto significativo de la FECAC. Con emoción de ver el salón lleno, y con el deseo de que, lo poco o mucho que pude manifestar, pueda servir a las personas que asistieron para entender un poco mejor como una realidad local, porque el Rocío surgió en un lugar perfectamente reconocido, ha llegado a ser una devoción universal. Me preocupé ademáis de establecer en esa historia algunas conexiones con Cataluña. Porque esto no ha llegado a ser lo que es de la noche a la mañana. A lo largo del siglo XX hay una serie de hitos, de señales, que nos ponen de manifiesto cómo el Rocío había llegado a Cataluña desde prácticamente principios del siglo XX.
R.A. Hace pocas semanas estuvo en Roma visitando al Papa, que estará en España en junio en Barcelona, Madrid y Canarias. Usted le invitó también al Rocío, pero esta vez no será. ¿Ha visitado alguna vez el Papa del momento la Aldea?
S.P.
Sí, en 1993 la visitó el Papa San Juan Pablo II. Esa visita ha tenido una repercusión en la historia del Rocío muy importante. De hecho, en ese momento había 89 filiales, y en poco más de 30 años ha aumentado hasta las 127 actuales. Casi un promedio de una hermandad por año. Lo que hemos hecho ha sido sembrar. El Para San Juan Pablo II vino al Rocío en su cuarta visita a España. Vamos a ver si en esta ocasión el Papa León viene antes, que no sea en la cuarta, que sea en la segunda o en la tercera. Es verdad que el Rocío de hoy no es el mismo que en 1993, en proyección, en significado, etc, dentro de la Iglesia andaluza y española. Creo que cuando venga por Andalucía, es obligada la visita del Papa al Rocío. Lo único que hemos hecho ha sido llamar su atención, decirle que estábamos aquí, y cuando sus ocupaciones se lo permitan, lo recibiremos gustosamente en el Santuario del Rocío.

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