Entrevista a Jaume Collboni, alcalde de Barcelona
RAÍCES ANDALUZAS. La Feria de Abril en Cataluña ya ha superado el medio siglo de existencia. ¿Qué papel juega la Feria en la estrategia cultural de la ciudad?
JAUME COLLBONI.Para empezar, quiero expresar mi reconocimiento y mi agradecimiento a todas las entidades y a la gente que, con su trabajo y dedicación, hacen realidad la celebración de la Feria de Abril en Barcelona. Gracias a todos ellos, cada año tenemos la oportunidad de disfrutar de un trocito de Andalucía y del espíritu de la Feria en nuestra ciudad.
La Feria es importante porque simboliza muchos de los valores de la Barcelona que yo defiendo y en la que creo: una ciudad abierta, que defiende la diversidad y el mestizaje en positivo, y que entiende la cultura como punto de encuentro para todos los barceloneses. La Feria es una muestra de cómo todas las personas que vinieron desde Andalucía nos han ayudado a hacer una Barcelona mejor.
R.A. ¿Barcelona está cómoda acogiendo la Feria de Abril?
J.C. No se trata tan sólo de que estemos cómodos, es que la Feria de Abril es parte de nuestra ciudad, desde hace muchos años. La sentimos como algo propio, porque a través de la Feria se demuestra la identidad plural de Barcelona y de toda su gente.
Como alcalde, yo siempre defiendo que cuando una celebración es compartida, disfrutada y querida por miles de barceloneses, deja de ser únicamente de origen para convertirse también en un símbolo de pertenencia. Eso es precisamente lo que ocurre con nuestra Feria de Abril.
R.A. ¿Cree que la Feria de Abril es un gran activo para Barcelona?
J.C. Sin duda. La Feria de Abril es un activo en materia de cultura, respeto e inclusión. Como ciudad, es importante consolidar espacios de encuentro como la Feria, que además tiene la capacidad de reinventarse y evolucionar.
Además, quiero dejar claro que en un momento dónde estamos escuchando a voces extremistas, que defienden una sociedad dónde no caben las personas con orígenes diversos, yo quiero reivindicar que la cultura es una herramienta poderosa parar tejer puentes en favor de una sociedad mejor cohesionada. Creo que todo eso lo ejemplifica la Feria de Abril. No hay más que darse una vuelta por el recinto y visitar las casetas para comprobar que aquí se recibe a todo el mundo con cariño, con alegría y con una sonrisa.
R.A. Desde el ayuntamiento, ¿Han notado un aumento del incivismo entorno a la Feria de Abril los últimos años? ¿Cómo se puede luchar contra las actitudes incívicas?
J.C. Luchar contra el incivismo y perseguir a los incívicos es una de mis prioridades como alcalde. Y eso lo hacemos durante los 365 días del año, también en los grandes eventos como la Feria. Quiero dejar muy claro que, en Barcelona, no todo vale. De hecho, acabamos de aprobar una reforma de la Ordenanza de Convivencia que entró en vigor el pasado mes de febrero, que llevaba 20 años sin actualizarse, y que supone un paso adelante para garantizar una ciudad más cívica, segura y respetuosa para todos y todas.
Con la nueva Ordenanza, hemos endurecido las sanciones contra algunas conductas incívicas, como por ejemplo las pintadas ilegales, la falta de limpieza de los pipis de los animales o las conductas que atenten contra la dignidad de las personas. A través de la Guardia Urbana vamos a trabajar para hacer cumplir estas normas y las sanciones podrán llegar hasta los 3.000 euros, en algunos casos. Respetar el espacio público es respetar a las personas y la ciudad que queremos dejar a las generaciones futuras.
R.A. Barcelona, más allá de acoger, también está muy representada en la Feria de Abril gracias a la participación de entidades de cultura andaluza que nacieron y crecieron en la ella. ¿Qué piensa que han aportado a la ciudad este tipo de centros y hermandades?
J.C. Las personas llegadas de Andalucía y las entidades de cultura andaluza han sido fundamentales para construir la Barcelona diversa y plural que somos hoy. Estas entidades han mantenido vivas tradiciones, han generado comunidad y han contribuido a enriquecer la vida cultural de la ciudad y de los barrios. Pero, sobre todo, han demostrado que la identidad no es excluyente, sino que suma y se transforma, aportando valores de convivencia, participación y cohesión social.
Barcelona es, desde hace muchos años, una ciudad referente en materia de convivencia y diversidad. Hoy continuamos trabajando para seguirlo siendo, trabajando para mejorar la calidad de vida en todos los barrios, especialmente en aquellos dónde hay más necesidades. Este mandato, por ejemplo, hemos puesto en marca un Plan de Barrios, el más importante de la historia de nuestra ciudad, para invertir unos 300 millones de euros en la transformación y mejora del espacio público, en equipamientos, programas sociales, actividades culturales y deportivas… beneficiando de forma directa a más de 400.000 personas.
R.A. ¿Tiene sentido aún que existan estas entidades de cultura andaluza en Catalunya cuando la nostalgia por Andalucía de la que nacieron se ha perdido con el paso de las generaciones?
J.C. Sí, tiene todo el sentido. Estas entidades han evolucionado con el tiempo y hoy ya no son solo espacios de memoria y recuerdo, sino también de creación cultural y de encuentro entre generaciones. Muchas de las entidades están sabiendo adaptarse a nuevas realidades y siguen siendo espacios donde se celebra la identidad, pero también donde se construye comunidad desde la diversidad.
Cuando vengo a la Feria me gusta mucho comprobar como muchas de las entidades cuentan con gente joven implicada. Me parece fundamental que las generaciones más jóvenes participen activamente, porque es clave per garantizar la continuidad, tanto de la propia fiesta como del tejido asociativo de la ciudad. Soy partidario de ayudar a que la gente joven tenga oportunidades y espacios en todos los ámbitos de la ciudad.
R.A. Después de más de medio siglo de vida, ¿ve con fuerza a la Feria de Abril de Catalunya como para que siga existiendo 50 años más?
J.C. Estoy convencido de que sí. La Feria ha demostrado mucha capacidad de adaptación y sigue teniendo un fuerte arraigo social. Mientras siga siendo un espacio de encuentro, de convivencia y de celebración compartida, tendrá futuro. El reto es seguir haciéndola evolucionar para que conecte aún más con las nuevas generaciones.
Porque el relevo generacional tiene que ayudar a actualizar y adaptar las tradiciones a los nuevos tiempos. Eso es lo que garantizará que la Feria siga siendo un espacio vivo, dinámico y atractivo para todo el mundo, por lo menos durante 50 años más.
R.A. Por último, ¿qué desafíos afronta Barcelona en el futuro más cercano?
J.C. Barcelona está afrontando retos muy importantes como el acceso a la vivienda, la reducción de desigualdades, la creación de más puestos de trabajo de calidad, la lucha contra el cambio climático o la mejora del espacio público.
Especialmente, como alcalde estoy centrado en afrontar el reto de la vivienda, que hoy es el principal problema para muchas personas. Siempre digo que mi prioridad es garantizar el derecho a quedarse, pensando sobre todo en que la gente joven y las familias puedan continuar viviendo en la ciudad y que no sean expulsadas por unos precios abusivos. Por eso hemos decidido eliminar todos los pisos turísticos de Barcelona, porque queremos que vuelvan a tener uso residencial; o per eso estamos acelerando el ritmo de construcción de vivienda protegida, para poder entregar 1.000 pisos cada año; o para eso somos la primera gran ciudad de Espala que está aplicando el tope a los precios de alquiler para poder frenar la subida desmesurada del precio de los nuevos contratos.
Una ciudad que ayuda a garantizar la vivienda, u otros derechos, es también una ciudad mejor cohesionada y más fuerte, con más calidad de vida para sus vecinos y vecinas.




